Arona afronta 2026 con una combinación poco habitual en la administración local: más capacidad presupuestaria, ausencia de deuda y varios proyectos que llevaban años esperando avances. El Gobierno municipal de PP, Coalición Canaria y Vox ha situado la gestión diaria, el desbloqueo urbanístico y la mejora de los servicios entre los principales ejes de un mandato que empieza a traducirse en actuaciones visibles en distintos núcleos del municipio.
El Presupuesto General consolidado de 2026 alcanza los 137,97 millones de euros, un 5,16% más que el ejercicio anterior, mientras el Ayuntamiento mantiene deuda cero. Las cuentas reservan 73,9 millones para bienes corrientes y servicios, incluyendo limpieza, mantenimiento, suministros y conservación de espacios públicos, y contemplan 8,5 millones para adquisición de suelo con el objetivo de impulsar vivienda asequible.
Urbanismo vuelve a moverse
Uno de los ámbitos en los que el Ayuntamiento reivindica un cambio de ritmo es Urbanismo. Desde febrero de 2025 se han concedido 181 licencias de obra mayor vinculadas, entre otras actuaciones, a la construcción de 547 nuevas viviendas. El dato adquiere especial relevancia en un municipio que durante años ha arrastrado una fuerte carga administrativa y una demanda creciente de vivienda.
El ejemplo más simbólico está en El Mojón. Después de casi tres décadas de tramitación, el Ayuntamiento concedió en julio la primera licencia de edificación del plan parcial, abriendo por fin la puerta al desarrollo efectivo de uno de los grandes ámbitos urbanísticos del sur de Tenerife.
También se han incorporado nuevos espacios públicos, como la plaza a pie de playa de El Palm-Mar, y el presupuesto incluye actuaciones en Las Galletas, Guargacho, Buzanada, instalaciones deportivas, alumbrado, vías públicas y redes de aguas residuales.
Más servicios y más personal
El Gobierno municipal también ha reforzado la estructura administrativa. Entre enero y julio de 2026 se publicaron convocatorias que suman cerca de 50 plazas de personal funcionario, entre ellas 26 auxiliares administrativos, siete técnicos de Administración General, vigilantes de colegio, personal de mantenimiento y una plaza de arquitecto. El objetivo declarado es reducir carga de trabajo, agilizar expedientes y mejorar la atención a una población que no ha dejado de crecer.
En Educación, los programas municipales de salud, prevención, inclusión, formación familiar y competencias digitales alcanzaron durante el último curso a más de 8.200 estudiantes. A ello se suma el refuerzo de programas sociales dirigidos a mayores, personas dependientes y usuarios con deterioro cognitivo.
La gestión municipal mantiene además una atención específica sobre las zonas turísticas, con nuevos operativos policiales contra la venta ambulante y contratos destinados al mantenimiento, litoral, salvamento y asistencia en playas.
Un municipio que quiere recuperar tiempo perdido
Arona sigue teniendo problemas importantes: vivienda, movilidad, mantenimiento, presión turística y una administración que debe responder a uno de los municipios más complejos de Canarias. Pero la fotografía de 2026 muestra también un Ayuntamiento con más recursos, proyectos que comienzan a salir del atasco y decisiones que empiezan a materializarse sobre el terreno.
El reto del Gobierno municipal será convertir ese impulso en resultados sostenidos durante los próximos años. Los datos actuales permiten, al menos, señalar una dirección: más presupuesto sin deuda, mayor actividad urbanística, refuerzo de personal y nuevas inversiones en barrios y servicios.
En un municipio acostumbrado durante demasiado tiempo a hablar de proyectos pendientes, Arona empieza a hablar de licencias concedidas, obras activadas y actuaciones ejecutadas. Ese cambio de ritmo es, precisamente, una de las principales cartas de presentación con las que el actual Gobierno municipal afronta la segunda mitad del mandato.



