Ignacio Dancausa ha asumido la Presidencia nacional de Nuevas Generaciones del Partido Popular con un mensaje inequívoco: la organización juvenil dejará atrás los complejos, dará la batalla cultural y trabajará para desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa. Elegido con el 96,5 % de los votos en el XVI Congreso Nacional celebrado en Valladolid, el dirigente madrileño proclamó que «el wokismo está oficialmente muerto» y llamó a los jóvenes populares a convertirse en «activistas de las ideas de la libertad».

Dancausa, de 25 años, llega a la dirección nacional después de presidir Nuevas Generaciones de Madrid y con una línea política claramente liberal-conservadora. Su objetivo declarado es recuperar la iniciativa entre los jóvenes y disputar a la izquierda el terreno de las ideas, especialmente en asuntos como la vivienda, el empleo, la educación, la unidad de España y la inmigración.

El nuevo presidente situó las próximas elecciones generales como la «batalla final» para cerrar lo que calificó como una «etapa negra de ocho años». Acusó al Gobierno socialista de querer una juventud «dependiente, pobre y triste» y defendió que Alberto Núñez Feijóo representa la única alternativa capaz de reconstruir una clase media fuerte, facilitar el acceso a la vivienda y recuperar a los miles de jóvenes que abandonan España por falta de oportunidades.

Firmeza ante la inmigración

Uno de los mensajes más contundentes de Dancausa se produjo en materia migratoria. El presidente de NNGG defendió una inmigración «legal, ordenada e integradora», basada en el respeto a las leyes, la convivencia y la cultura española. Para quienes no acepten esas condiciones, respaldó la devolución conforme a la legalidad y a las medidas impulsadas por el Partido Popular Europeo.

La posición marca una voluntad de hablar sin rodeos sobre uno de los debates que más preocupan a los jóvenes y, especialmente, a territorios fronterizos como Canarias. Dancausa no cuestiona la inmigración legal ni la integración de quienes vienen a trabajar y respetar las normas, pero rechaza que la irregularidad y la falta de adaptación cultural sean tratadas como fenómenos inevitables.

Canarias gana peso en la nueva dirección

La nueva etapa de Nuevas Generaciones contará con una presencia destacada del Archipiélago. Mario Oramas González y Carlos Santana forman parte del Comité Ejecutivo Nacional. Oramas, natural de Fuerteventura y residente en Tenerife, aporta una visión vinculada a dos islas y una trayectoria asociativa y política desarrollada en Canarias. Santana, natural de Gran Canaria, completa la representación canaria en el órgano ejecutivo.

La presencia de las islas se amplía en la Junta Directiva Nacional con Daniela Pérez, natural de La Palma y vicesecretaria de Educación de NNGG Canarias, y con Óscar Díaz, representante de Lanzarote y La Graciosa. Cuatro jóvenes canarios participan así en los principales órganos nacionales de la organización.

Su incorporación permitirá trasladar a Madrid problemas que afectan especialmente a la juventud del Archipiélago: la dificultad para acceder a una vivienda, la falta de oportunidades laborales, el coste de la insularidad, la emigración del talento y la presión migratoria.

Dancausa abre una etapa de mayor firmeza ideológica y confrontación política. Su éxito dependerá de que esa batalla cultural se traduzca también en propuestas capaces de mejorar la vida de los jóvenes. Canarias ya tiene voz en ese proyecto y deberá utilizarla para que los problemas de las islas ocupen un lugar central en la agenda nacional.