El Grupo Municipal Socialista ha llevado al Pleno del Ayuntamiento de Arona una denuncia sobre la gestión de las inscripciones para una excursión destinada a las personas mayores del municipio. Según la pregunta presentada por la oposición, numerosos vecinos acudieron el pasado 20 de julio, fecha que había sido anunciada oficialmente para la apertura del plazo, y se encontraron con que las plazas ya estaban cubiertas mediante solicitudes registradas con anterioridad.
La reclamación figura expresamente en el orden del día de la sesión plenaria celebrada el 30 de julio. El PSOE dirige su pregunta a la alcaldesa, Fátima Lemes, y le exige que aclare quién autorizó las inscripciones antes de la fecha oficial y qué garantías puede ofrecer el Gobierno municipal para descartar un posible trato de favor o una desigualdad en el acceso a una actividad subvencionada por el Ayuntamiento.
La actividad cuestionada era una excursión a la Finca Las Molinas. El documento municipal no detalla el número de plazas ofertadas, la cantidad de solicitudes anticipadas ni el procedimiento utilizado para admitirlas. Tampoco permite determinar, por sí solo, si existían reservas destinadas a asociaciones, listas anteriores, personas con circunstancias específicas u otros criterios previamente establecidos.
Por ese motivo, la existencia de inscripciones irregulares o de un trato de favor no puede darse actualmente por acreditada. Lo que sí está documentado es que el Grupo Socialista presentó formalmente la denuncia y que reclamó explicaciones directamente a la alcaldesa durante la parte de control del Pleno.
El asunto afecta a un principio básico de cualquier convocatoria pública. Cuando una administración organiza una actividad con plazas limitadas debe informar con claridad sobre la fecha de apertura, los requisitos de participación, los canales habilitados para presentar solicitudes y el criterio utilizado para distribuir las plazas. Si parte del cupo estaba reservado o podía solicitarse antes del comienzo del plazo general, esa circunstancia debía comunicarse de forma transparente a todos los posibles interesados.
El Ayuntamiento puede despejar las dudas publicando la documentación esencial del procedimiento. Entre ella deberían figurar el anuncio oficial de la actividad, el número total de plazas, las fechas y horas de las solicitudes —con la debida protección de los datos personales— y la instrucción que permitió, en su caso, aceptar inscripciones antes del 20 de julio.
También corresponde explicar si quienes acudieron en la fecha anunciada recibieron alguna alternativa, quedaron incorporados a una lista de espera o fueron informados de los motivos por los que el cupo ya estaba completo. La ausencia de reglas visibles alimenta sospechas que podrían evitarse mediante una explicación documental y verificable.
Las actividades municipales para mayores no pueden quedar expuestas a dudas sobre favoritismos ni a procedimientos que algunos vecinos perciban como cerrados antes de comenzar. Se trata de iniciativas sostenidas con recursos públicos y, por tanto, sujetas a los principios de igualdad, publicidad y transparencia.
Fátima Lemes y el área responsable deben aclarar qué ocurrió. Si las inscripciones anticipadas respondían a una causa legítima y anunciada, el Gobierno municipal tiene la oportunidad de acreditarlo. Si se aceptaron solicitudes al margen de las condiciones publicadas, deberá determinar quién tomó la decisión, corregir sus consecuencias y garantizar que futuras convocatorias ofrezcan las mismas oportunidades a todos los vecinos.



