El Cabildo de Fuerteventura ha puesto en marcha un programa de empleo verde dotado con 463.000 euros para contratar a 16 personas desempleadas en tareas de restauración de senderos públicos y espacios naturales. La iniciativa combina trabajo remunerado, formación específica y actuaciones de mantenimiento en zonas cuyo cuidado repercute tanto en la conservación como en el uso público del territorio.
El proyecto insular se dirige a personas que necesitan mejorar su acceso al mercado laboral mediante experiencia profesional vinculada a actividades ambientales. Los participantes desarrollarán labores prácticas y adquirirán competencias que pueden resultar útiles en conservación, jardinería, mantenimiento rural, prevención de deterioros y servicios asociados al turismo de naturaleza.
Trabajo con resultado visible
Las actuaciones previstas incluyen la recuperación de caminos, limpieza selectiva, acondicionamiento de trazados y mejora de áreas naturales. En una isla expuesta a erosión, presión de visitantes y abandono de determinados espacios, el mantenimiento periódico evita que pequeñas deficiencias terminen convirtiéndose en intervenciones más costosas.
Los senderos cumplen varias funciones. Facilitan el acceso ordenado al paisaje, conectan núcleos y elementos patrimoniales y ofrecen una alternativa recreativa con baja ocupación del suelo. Cuando están mal señalizados o deteriorados, aumenta el riesgo de que los usuarios abran recorridos informales, dañen hábitats o sufran accidentes.
La inversión pública debe evaluarse en dos planos. El primero es laboral: duración de los contratos, calidad de la formación, competencias acreditadas y porcentaje de participantes que logran empleo después del programa. El segundo es ambiental: superficie recuperada, kilómetros intervenidos, permanencia de las mejoras y adecuación técnica de cada trabajo.
Más allá de una contratación temporal
Los planes de empleo pueden aliviar de forma inmediata la situación de personas desempleadas, pero su eficacia depende de que la experiencia tenga continuidad. Para ello, la formación debe responder a perfiles demandados por empresas, administraciones y entidades que gestionan espacios naturales. También resulta necesario que las tareas no sustituyan puestos estructurales que deberían formar parte de los servicios ordinarios del Cabildo.
Fuerteventura necesita personal cualificado para compatibilizar conservación y actividad económica. El turismo, principal sector insular, depende en buena medida del paisaje y de la calidad de los espacios públicos. Invertir en su mantenimiento puede generar un retorno indirecto, siempre que los trabajos se planifiquen con criterios ambientales y no como actuaciones aisladas destinadas únicamente a ejecutar presupuesto.
La transparencia permitirá conocer cuánto del importe se destina a salarios, formación, equipos, dirección técnica y materiales. También deberá precisarse qué espacios serán intervenidos y qué administración asumirá su conservación una vez concluido el proyecto. Sin mantenimiento posterior, parte de los resultados puede perderse en pocos meses.
El programa ofrece a 16 personas una oportunidad concreta y deja actuaciones útiles para la isla. Su escala es limitada frente al conjunto del desempleo majorero, por lo que no puede presentarse como solución general. Sí puede funcionar como modelo si demuestra inserción, calidad técnica y mejoras duraderas. El balance deberá hacerse cuando terminen los contratos y pueda comprobarse tanto el estado de los senderos como la trayectoria laboral de quienes participaron.



