La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife detuvo a 354 personas durante 2025, según la memoria anual presentada por el Ayuntamiento de la capital. Los datos sitúan las actuaciones vinculadas a la protección de menores y la violencia de género entre los principales motivos de arresto y reflejan, además, un aumento de la demanda ciudadana de los servicios policiales.

El balance registra 60 detenciones relacionadas con la protección de menores, equivalentes al 17 % del total, y otras 58 por violencia de género, un 16 %. En conjunto, ambas categorías sumaron 118 arrestos y representaron aproximadamente una de cada tres detenciones practicadas por el cuerpo municipal durante el pasado ejercicio.

La memoria añade 51 detenciones efectuadas por orden de la Administración de Justicia, 25 por delitos de lesiones, 21 por quebrantamiento de condena, 20 por robos y ocho por delitos contra la seguridad vial. Las cifras corresponden a actuaciones policiales y no implican que todas las personas detenidas hayan sido posteriormente condenadas.

El alcalde, José Manuel Bermúdez, presentó el documento acompañado por la concejala de Seguridad Ciudadana, Gladis de León; el director general de Seguridad, Gilberto Leandro, y el comisario jefe de la Policía Local, Juan Francisco Márquez. El informe reúne la actividad desarrollada por las distintas unidades municipales durante 2025.

El 092 recibió una media de 235 avisos diarios

La Sala de Comunicaciones de la Policía Local atendió 86.019 llamadas a través del 092, un 5,71 % más que durante el ejercicio anterior. La cifra equivale a una media aproximada de 235 requerimientos ciudadanos cada día.

A esas comunicaciones se sumaron 50.844 llamadas realizadas al exterior por los propios agentes y operadores para gestionar los servicios, localizar a personas implicadas o coordinar actuaciones con otros departamentos y cuerpos de seguridad.

El incremento de las llamadas no permite concluir por sí solo que haya aumentado la delincuencia en la capital. El 092 recibe avisos de naturaleza muy diversa, desde accidentes y conflictos vecinales hasta incidencias de tráfico, problemas de convivencia, solicitudes asistenciales o actuaciones preventivas.

La memoria mide, por tanto, la actividad de la Policía Local y la demanda recibida por sus servicios, pero no sustituye a los balances generales de criminalidad elaborados por el Ministerio del Interior, en los que se integran también las actuaciones de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Más de 29.000 infracciones de tráfico

La seguridad vial volvió a representar una parte importante del trabajo policial. Durante 2025 se tramitaron 29.665 infracciones de tráfico, de las que aproximadamente el 66 % estuvieron relacionadas con estacionamientos indebidos.

En concreto, el cuerpo municipal contabilizó 19.744 sanciones por aparcamiento irregular, 3.846 por utilización del teléfono móvil al volante, 3.538 captadas mediante los sistemas de control foto-rojo y 2.406 por exceso de velocidad. También se registraron 131 infracciones por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Los dispositivos de radar comprobaron la velocidad de 76.060 vehículos. Un total de 2.930 superaron los límites establecidos, lo que representa alrededor del 3,86 % de los vehículos controlados. Cinco de esos casos alcanzaron la consideración de delito contra la seguridad vial. La Policía Local puso también a disposición judicial a 97 conductores que nunca habían obtenido el permiso de conducción, a otros 63 que lo tenían caducado o sin vigencia y a 12 que conducían pese a tener la autorización suspendida por decisión judicial.

El balance recoge, además, 98 conductores que superaron tasas de alcoholemia constitutivas de delito, 28 casos relacionados con la presencia de sustancias estupefacientes y 11 personas investigadas por conducción imprudente.

Dos fallecidos y 34 heridos graves en accidentes

Los agentes intervinieron en 974 accidentes de tráfico ocurridos dentro del municipio. Esos siniestros dejaron dos personas fallecidas en el lugar de los hechos, 34 heridos graves y 279 heridos leves. Otros 659 accidentes se saldaron únicamente con daños materiales.

La distracción o la falta de atención durante la conducción estuvo presente en el 36,8 % de los accidentes analizados. El incumplimiento de las normas de prioridad de paso apareció como causa en el 11 % de los casos, mientras que en 19 siniestros se detectó la irrupción de peatones en la calzada por lugares inadecuados o no autorizados.

Los datos muestran que el estacionamiento irregular concentra la mayoría de las multas, pero que las conductas con mayor peligro —la velocidad, el alcohol, las drogas, el uso del móvil o la conducción sin permiso— siguen generando una parte relevante de las intervenciones policiales y judiciales.

Más actividad en las unidades especializadas

La memoria refleja también el trabajo de las unidades dedicadas a situaciones de especial vulnerabilidad. La Unidad de Mediación y Atención Familiar incrementó sus intervenciones un 41,9 % y participó en 306 expedientes relacionados con personas desaparecidas.

Por su parte, el Grupo de Atención a la Mujer atendió 2.103 llamadas y consultas, incorporó a 205 nuevas víctimas a sus registros y realizó 906 seguimientos vinculados a medidas judiciales de alejamiento.

En materia preventiva, 13.441 alumnos de Infantil, Primaria y Educación Secundaria participaron en actividades de formación y seguridad vial impartidas por la Policía Local. El cuerpo contaba al cierre de 2025 con una plantilla de 345 integrantes, formada por 308 policías y 37 mandos. Solo el 13,33 % del personal eran mujeres y la edad media de la plantilla se situaba en 46,4 años.

La memoria ofrece una radiografía amplia del trabajo policial en Santa Cruz, aunque también deja asuntos que deberán analizarse con mayor detalle. El elevado número de actuaciones vinculadas a menores y violencia de género, la presión diaria sobre el 092 y las casi mil intervenciones en accidentes de tráfico obligan al Ayuntamiento a explicar no solo cuántas actuaciones se realizan, sino si la plantilla, los medios disponibles y las políticas preventivas resultan suficientes para responder a las necesidades de la capital.