Lanzarote y La Graciosa continuarán oficialmente en situación de emergencia hídrica hasta el 4 de febrero de 2027. La Junta General del Consejo Insular de Aguas aprobó este viernes una tercera prórroga de seis meses con el argumento de mantener la agilidad administrativa necesaria para ejecutar actuaciones urgentes y garantizar el abastecimiento. La decisión confirma que la crisis del agua permanece lejos de estar resuelta y que una situación concebida como excepcional se prolongará, al menos, durante otro semestre.

La prórroga salió adelante con el respaldo de la mayoría de los representantes, pero no fue un acuerdo unánime. El PSOE y los ayuntamientos de Tías y San Bartolomé votaron en contra, mientras Yaiza se abstuvo. Los restantes miembros de la Junta General apoyaron la continuidad de la emergencia. La división política no afectó, sin embargo, al resto de los proyectos hidráulicos sometidos a votación, que fueron aprobados por unanimidad.

El Consejo Insular de Aguas dio luz verde a actuaciones por más de 6,4 millones de euros incluidas en el Acuerdo Marco destinado a modernizar las infraestructuras hidráulicas. Una de las principales medidas será la renovación de redes de abastecimiento en distintos puntos de Lanzarote y La Graciosa, con el objetivo de sustituir conducciones deterioradas, reducir pérdidas y elevar la eficiencia de un sistema que lleva años mostrando graves deficiencias.

La magnitud del problema queda reflejada en los datos de 2025. Canal Gestión Lanzarote produjo alrededor de 31,8 millones de metros cúbicos de agua desalinizada, pero únicamente facturó unos 14,2 millones. La diferencia situó las pérdidas en el 55,4% del agua producida, un porcentaje similar al registrado en ejercicios anteriores. Más de la mitad del recurso generado no llegó a convertirse en consumo contabilizado, ya fuera por fugas, averías, deficiencias de medición u otras ineficiencias del sistema.

Entre las obras aprobadas figura también la mejora del drenaje de aguas pluviales urbanas en el barrio de Argana, en Arrecife, con una inversión de 964.892,11 euros financiada mayoritariamente por la Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias. El proyecto pretende reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la evacuación del agua durante episodios de lluvias intensas.

La Junta General adjudicó además trabajos de limpieza y acondicionamiento en los barrancos de Trujillo, Tenesía, Elvira-Sánchez, Curbelo-Chafariz y La Negra, en Haría. Estas intervenciones se complementarán con actuaciones de mantenimiento y mejora del drenaje en otros cauces de la demarcación hidrográfica. También se aprobó el documento de temas importantes del Plan Hidrológico de Lanzarote para el periodo 2027-2033, una pieza previa a la futura planificación insular del agua.

El presidente del Cabildo y del Consejo Insular de Aguas, Oswaldo Betancort, sostiene que la declaración de emergencia ha permitido activar medidas correctoras ante el deterioro heredado del ciclo integral del agua. Su objetivo declarado es que la situación pueda levantarse en febrero de 2027. La fecha, sin embargo, solo será creíble si durante los próximos meses las adjudicaciones se convierten en obras ejecutadas y las obras se traducen en una reducción medible de las pérdidas.

Lanzarote no puede acostumbrarse a administrar la escasez como si fuera una condición permanente. La emergencia puede facilitar trámites, pero no sustituye a una política hidráulica estable, transparente y evaluable. Cada inversión deberá acompañarse de plazos públicos, porcentajes de ejecución y datos periódicos sobre el rendimiento de la red. El éxito no consistirá en prolongar la emergencia con nuevas partidas, sino en conseguir que el agua producida llegue efectivamente a hogares, explotaciones agrícolas y empresas.