El Ministerio de Sanidad ha convocado para este lunes una reunión extraordinaria de la Comisión de Salud Pública con el objetivo de coordinar el envío de vacunas desde distintas comunidades autónomas a Ceuta. La medida forma parte de la respuesta sanitaria a la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio y pretende reforzar las reservas disponibles para completar calendarios vacunales y prevenir brotes en situaciones de hacinamiento.
Entre las vacunas cuya disponibilidad se quiere reforzar figuran la triple vírica, varicela, poliomielitis, tétanos y difteria. El mecanismo se plantea como una aportación solidaria entre territorios y no como una retirada de la vacunación ordinaria de las comunidades.
Más presión sobre Atención Primaria
Una delegación del Ministerio encabezada por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha evaluado sobre el terreno la situación del Hospital Universitario y de la Atención Primaria ceutí. La crisis ha obligado a atender a miles de personas en pocas semanas y ha concentrado una demanda extraordinaria en determinados servicios.
Según los datos difundidos este sábado, alrededor de 5.800 personas han recibido atención sanitaria desde el inicio de la emergencia. La ocupación general del hospital se mantiene en niveles manejables, pero algunas áreas y los dispositivos de primera atención soportan una presión muy superior a la habitual.
Las autoridades han detectado patologías asociadas en buena medida a condiciones de hacinamiento y falta de higiene, como gastroenteritis, sarna o impétigo, además de algunos casos de tuberculosis. La existencia de estas enfermedades no permite atribuir a la población migrante un riesgo general para la salud pública y los especialistas han pedido evitar mensajes estigmatizadores.
La vacunación sirve precisamente para reducir riesgos tanto entre quienes acaban de llegar como para el conjunto de la población. Muchas personas pueden proceder de países con calendarios distintos o carecer de documentación que permita acreditar las dosis recibidas.
Coordinación entre comunidades
La Comisión de Salud Pública reúne al Ministerio y a las comunidades autónomas y es uno de los órganos técnicos utilizados para coordinar decisiones sanitarias comunes. La reunión del lunes permitirá conocer qué territorios disponen de existencias que puedan ser trasladadas sin comprometer sus propias necesidades.
El envío de vacunas es solo una parte de la respuesta. Ceuta necesita personal, atención primaria, vigilancia epidemiológica, capacidad hospitalaria y condiciones adecuadas en los centros de acogida para evitar que el hacinamiento facilite la transmisión de enfermedades.
La crisis sanitaria se desarrolla además en paralelo a otras medidas del Gobierno, entre ellas el traslado de menores a la Península, el refuerzo de efectivos de seguridad y la preparación de un plan económico para recuperar comercio y turismo.
Sanidad insiste en que la gestión debe basarse en criterios de salud pública y no en percepciones alarmistas. Las enfermedades infecciosas se controlan mediante diagnóstico, tratamiento, vacunación, higiene y seguimiento de contactos, independientemente del origen de la persona afectada.
La reunión extraordinaria del lunes busca precisamente anticiparse a posibles problemas. Si las comunidades aportan las dosis solicitadas, Ceuta podrá reforzar campañas de vacunación sin esperar a que sus reservas se reduzcan hasta niveles críticos.
La medida evidencia hasta qué punto la llegada masiva ha desbordado la capacidad ordinaria de una ciudad pequeña. También demuestra que la respuesta sanitaria no puede quedar limitada a Ceuta: cuando una emergencia supera los recursos locales, el Sistema Nacional de Salud dispone de mecanismos de cooperación que permiten repartir cargas entre territorios.
El resultado de la reunión determinará cuántas dosis pueden enviarse y en qué plazos. Hasta entonces, la prioridad sigue siendo mantener la atención sin interrupciones y proteger tanto a la población residente como a las personas acogidas.



