Tenerife afronta desde este jueves, 30 de julio, un nuevo episodio de calor intenso que combinará temperaturas elevadas, aire seco, calima y un notable aumento del riesgo de incendios forestales. El Gobierno de Canarias ha elevado la situación a alerta por temperaturas máximas en todo el Archipiélago y ha activado también la alerta por incendios en las islas occidentales y Gran Canaria.

Ambas medidas entrarán en vigor a las 11.00 horas del jueves. En el caso del riesgo forestal, la declaración afectará en Tenerife a las zonas situadas por encima de los 400 metros de altitud, donde las condiciones serán especialmente desfavorables por la acumulación de calor, la baja humedad y la sequedad de la vegetación.

La Agencia Estatal de Meteorología mantiene un aviso especial por una ola de calor que comenzó este miércoles, 29 de julio, y que se prolongará, como mínimo, hasta el domingo 2 de agosto. La probabilidad asignada al episodio es alta, del 70 %, aunque el organismo estatal no descarta que las temperaturas anormalmente elevadas continúen durante los primeros días de la próxima semana.

Hasta 35 o 36 grados en Tenerife

Las previsiones apuntan inicialmente a temperaturas de entre 32 y 33 grados en zonas del interior de Tenerife. Sin embargo, la Aemet contempla que, a medida que avance el episodio, puedan alcanzarse máximas de entre 35 y 36 grados en determinados puntos de la isla, especialmente en medianías y vertientes expuestas al sur y al oeste.

El calor estará provocado por la entrada de una masa de aire cálido y seco procedente del continente africano. La inversión térmica se situará entre los 500 y los 700 metros en las islas occidentales y tenderá a descender, lo que favorecerá que las temperaturas más altas se concentren en medianías mientras algunas zonas costeras pueden registrar valores menos extremos.

El episodio llegará acompañado de calima y de humedades relativas bajas, que podrían situarse por debajo del 30 % en las áreas más afectadas. Esta combinación incrementa considerablemente la facilidad con la que puede iniciarse y propagarse un incendio forestal.

Las noches también serán más cálidas de lo habitual. En algunas localidades, especialmente en cotas medias y en las vertientes meridionales, las temperaturas mínimas podrían mantenerse por encima de los 20 grados, dificultando el descanso y aumentando el riesgo para las personas más vulnerables.