El histórico y pionero primer sondeo profundo de alta entalpía realizado en Tenerife ha localizado bajo Vilaflor de Chasna las condiciones que permiten hablar de un sistema geotérmico con potencial para producir electricidad. A más de 3.000 metros de profundidad, los técnicos han encontrado temperaturas superiores a 150 grados, agua, presión y permeabilidad en la roca, cuatro elementos necesarios para que el calor del subsuelo pueda aprovecharse energéticamente.
Los resultados son preliminares y no equivalen todavía a una explotación viable. También deberán analizarse la conexión a la red, la respuesta del terreno durante pruebas prolongadas y la estabilidad del suministro. La siguiente fase deberá caracterizar el reservorio, medir su extensión y comprobar cuánto fluido puede aportar de manera sostenida. Solo después será posible calcular la potencia disponible, el coste de generación y las condiciones técnicas y ambientales de una futura planta.
Una investigación de 86 millones
El proyecto reúne al Cabildo de Tenerife, a través del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables e Involcan, con DISA y la empresa islandesa Reykjavík Geothermal. La inversión global anunciada para la investigación asciende a 86 millones de euros, de los que 43,2 millones proceden del Plan de Recuperación y de fondos europeos Next Generation.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, presentó los avances junto al presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, representantes de las empresas participantes y el embajador de Islandia en España. La corporación insular considera que el hallazgo abre una etapa nueva, aunque admite que falta responder a la pregunta decisiva: cuánta energía puede producir el sistema y con qué regularidad.
Las estimaciones manejadas antes de perforar contemplaban como referencia inicial una planta de unos cinco megavatios. Según los promotores, una instalación de esa dimensión permitiría evitar el consumo aproximado de 72.000 barriles de petróleo. Esa cifra no constituye aún una previsión definitiva, porque depende de las pruebas que se practiquen sobre el reservorio localizado.
Electricidad estable y poco suelo ocupado
La geotermia presenta una ventaja relevante para un sistema eléctrico insular: puede funcionar las 24 horas del día sin depender del viento o de la radiación solar. También ocupa menos territorio que otras tecnologías renovables, un factor importante en una isla densamente poblada y con espacios naturales protegidos. Tenerife mantiene una elevada dependencia de combustibles fósiles y necesita generación gestionable para complementar las fuentes renovables intermitentes.
El Cabildo sitúa en torno a 2030 el posible horizonte de una primera planta si los estudios, permisos e inversiones avanzan favorablemente. La institución también ha reclamado al Estado un marco retributivo específico que dé seguridad a la inversión y permita incorporar esta tecnología al sistema eléctrico en condiciones competitivas.
Vilaflor, municipio que alberga el sondeo a más de 1.400 metros de altitud, reclama participar en los beneficios si el proyecto llega a la explotación. Dávila señaló que los retornos deberán concretarse en empleo, formación, oportunidades empresariales y desarrollo local. Por ahora, el avance es científico: el recurso existe, pero su aprovechamiento comercial continúa pendiente de mediciones y decisiones posteriores.



