Un ataque aéreo ruso de gran escala ha dejado al menos 16 muertos y más de 40 heridos en Kiev y su región durante la madrugada de este jueves, según las autoridades ucranianas. La ofensiva combinó 168 drones con decenas de misiles de crucero y armamento balístico e hipersónico, en una de las operaciones más intensas de los últimos meses contra la capital.
La Fuerza Aérea de Ucrania aseguró que sus defensas derribaron cerca del 90% de los drones y la mayoría de los misiles de crucero, aunque no detalló cuántos proyectiles balísticos fueron lanzados ni cuántos pudieron ser interceptados. Pese a esa tasa de derribos, el impacto sobre zonas urbanas volvió a ser elevado.
Viviendas y servicios civiles dañados
En el distrito de Solomianskyi, las plantas superiores de un edificio residencial de nueve pisos quedaron destruidas. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, anunció que el viernes será jornada de luto en la ciudad.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó de daños en 30 edificios residenciales, además de una escuela, un hospital infantil y una guardería en Kiev y su entorno. La compañía energética privada DTEK señaló que había recuperado el suministro para unos 90.000 hogares que se quedaron sin electricidad tras el ataque.
Rusia, por su parte, afirmó que la operación tenía como objetivo instalaciones relacionadas con la producción de componentes para drones, un depósito militar y un centro logístico, entre otros blancos. Esa versión procede del Ministerio de Defensa ruso y no elimina los daños civiles documentados por las autoridades ucranianas.
Los ataques también alcanzaron un paso fronterizo con Moldavia en la región de Odesa, una zona importante para las exportaciones ucranianas. Las sucesivas ofensivas contra puertos, infraestructuras y rutas de salida han añadido presión al comercio agrícola del país y a una economía condicionada por más de cuatro años de guerra.
Zelenski reclama más interceptores Patriot
El presidente ucraniano volvió a pedir a sus aliados que repongan los interceptores de los sistemas Patriot, considerados esenciales para hacer frente a misiles balísticos. Zelenski sostiene que la escasez de este tipo de defensa está teniendo un coste directo en vidas y limita la capacidad de las ciudades para protegerse frente a ataques de alta velocidad.
La petición llega con las negociaciones para poner fin a la guerra estancadas y con Rusia manteniendo su capacidad para lanzar ataques combinados de drones y diferentes tipos de misiles. La defensa aérea puede reducir el número de impactos, pero no garantiza una protección total cuando se emplea un volumen tan elevado de armas en una misma operación.
El balance de víctimas puede cambiar a medida que continúan las labores de rescate y se revisan los edificios afectados. Por ahora, las autoridades sitúan en 16 los fallecidos y en más de 40 los heridos en Kiev y su región.
La jornada vuelve a demostrar que, incluso cuando una parte importante de los proyectiles es interceptada, el margen que queda puede resultar devastador en zonas densamente pobladas. La combinación de víctimas civiles, daños en viviendas y presión sobre infraestructuras básicas mantiene a la capital ucraniana en una situación de vulnerabilidad permanente.


