Canarias incumplió la regla de gasto en 2024 y volvió a rebasarla en 2025, una trayectoria que ha obligado al Gobierno autonómico a presentar dos planes económico-financieros consecutivos. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal advierte, además, de que el gasto computable seguirá creciendo por encima de las tasas nacionales de referencia entre 2026 y 2028 si se mantienen las políticas actuales.
El asunto llegó a la Comisión de Presupuestos y Hacienda del Parlamento de Canarias. El diputado socialista Manuel Hernández Cerezo reclamó a la consejera Matilde Asián explicaciones sobre las medidas previstas para corregir la desviación. La responsable autonómica defendió su gestión y evitó concretar decisiones para los años más alejados, alegando que deberán examinarse cuando llegue el momento.
Dos planes en dos años
El primer incumplimiento se produjo en 2024. El gasto computable aumentó un 7,6%, frente a un límite del 2,6%, según los datos expuestos en la comisión, con una desviación cifrada en torno a 444 millones de euros. Esa situación obligó a elaborar un plan económico-financiero para recuperar una senda compatible con las reglas fiscales.
La AIReF analizó ese documento en febrero y consideró insuficientes las medidas incorporadas para garantizar el cumplimiento durante todo el periodo. El organismo recomendó actuaciones adicionales, una observación especialmente relevante porque el ejercicio siguiente terminó también fuera de los límites.
El incumplimiento de 2025 ha dado lugar a un nuevo plan para 2026 y 2027. La AIReF confirmó en julio que el documento contiene los apartados exigidos legalmente, aunque detectó carencias. La sucesión de planes reduce el margen del Ejecutivo para presentar el problema como una anomalía puntual y obliga a aclarar de qué manera piensa moderar el crecimiento del gasto sin deteriorar servicios esenciales.
Previsiones que aún pueden corregirse
Las estimaciones de la autoridad fiscal no son incumplimientos consumados. Para 2026 calcula un aumento del gasto computable del 5%, frente a una referencia del 3,5%. En 2027 proyecta un 7,1% frente al 3,4%, y en 2028 un 5,2% frente al 3,2%. Las cifras describen el resultado probable si no se adoptan cambios.
Hernández Cerezo sostuvo que Hacienda debe explicar no solo las causas de las desviaciones pasadas, sino también las medidas con las que pretende evitarlas. Asián replicó que las previsiones de 2028 y 2029 se valorarán en su momento. La contestación deja abierta la principal cuestión del debate: qué partidas, ingresos o ajustes permitirán volver a los límites.
La regla de gasto no obliga automáticamente a recortar una cantidad idéntica a la desviación, pero sí a presentar una estrategia creíble de corrección. Su cumplimiento condiciona la planificación presupuestaria y puede limitar la capacidad de aumentar determinadas políticas si los ingresos crecen más deprisa que el techo permitido.
El Gobierno canario deberá ahora justificar ante los órganos de control que el nuevo plan es suficiente. El reto consiste en ordenar el gasto, sostener sanidad, educación y servicios sociales y evitar un tercer incumplimiento. Tras dos ejercicios consecutivos fuera de la regla, la exigencia de concreción ya no se refiere únicamente a previsiones: afecta a decisiones presupuestarias que comenzarán a ejecutarse en los próximos meses.



