Una madrugada que no dio tregua
Canarias ha comenzado este miércoles 5 de agosto bajo una combinación de calor extremo, fuertes rachas de viento, riesgo de incendios forestales y fenómenos costeros. Los datos registrados durante la madrugada confirman que el episodio continúa lejos de la normalidad: la estación de Tasarte, en La Aldea de San Nicolás, marcó 38 grados a medianoche, mientras Maspalomas alcanzó 33,3 grados a las 06:10 horas.
El viento también ha golpeado con intensidad varias islas. La Agencia Estatal de Meteorología registró rachas de 85 kilómetros por hora en Las Tirajanas, 81 en El Paso y 79 en Arure. Estas cifras, recogidas antes de las nueve de la mañana, muestran que la principal amenaza de la jornada no será únicamente la temperatura, sino la coincidencia de aire muy cálido, baja humedad y viento fuerte en zonas especialmente expuestas.
La Dirección General de Emergencias mantiene a Gran Canaria en alerta máxima por temperaturas máximas en sus cumbres y vertientes este, sur y oeste. La misma isla permanece en alerta máxima por riesgo de incendios forestales por encima de la cota de 400 metros. El resto del archipiélago continúa en alerta por calor.
La Gomera eleva el nivel por viento
Desde las 00:00 horas de este miércoles, La Gomera se encuentra en situación de alerta por viento, mientras el resto de Canarias permanece en prealerta por este fenómeno. Las previsiones apuntan a rachas muy fuertes en zonas de medianías y en vertientes habitualmente expuestas.
El Gobierno de Canarias también ha declarado la prealerta por fenómenos costeros en El Hierro, La Gomera y La Palma, además de los litorales orientados al sur de Tenerife y Gran Canaria. La combinación de viento y oleaje obliga a extremar la prudencia en playas, muelles, espigones y carreteras próximas al mar.
En materia de incendios forestales, El Hierro, La Gomera, La Palma y Tenerife siguen en alerta. La situación de Gran Canaria es más grave por la activación del nivel máximo. Las autoridades han pedido evitar cualquier actividad capaz de originar una chispa y recuerdan que una imprudencia, incluso aparentemente menor, puede desencadenar un fuego difícil de controlar bajo estas condiciones.
El riesgo se concentra especialmente en las horas centrales del día, aunque las elevadas temperaturas nocturnas impiden que el cuerpo humano y el territorio recuperen condiciones normales. Cuando las mínimas permanecen por encima de los 25 grados, e incluso se acercan o superan los 30 en algunos puntos, aumenta la exposición de las personas vulnerables y se seca todavía más la vegetación.
Doce muertes atribuibles al calor
El sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria sitúa en doce las muertes atribuibles al calor en Canarias desde el comienzo del verano. Nueve corresponden al mes de julio y otras tres se habrían producido durante los cuatro primeros días de agosto. Se trata de estimaciones estadísticas sobre el impacto de las temperaturas extremas y no significa que todos los fallecimientos hayan sido certificados individualmente como golpes de calor.
A esta cifra se suma el fallecimiento directo de un bebé de 20 meses que fue localizado el pasado sábado en el interior de un vehículo en Fuerteventura. El menor recibió inicialmente asistencia en el Hospital General de la isla y, debido a la gravedad de su estado, fue trasladado en helicóptero medicalizado al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, donde falleció.
La Policía Nacional ha remitido el informe pericial al juzgado competente para determinar las circunstancias y las posibles responsabilidades. Algunas informaciones apuntan a que el menor pudo permanecer en el coche por un descuido, pero corresponde a la investigación judicial establecer exactamente qué ocurrió. La tragedia exige prudencia, respeto a la familia y evitar conclusiones anticipadas.
El caso evidencia el peligro extremo que puede alcanzar la temperatura dentro de un vehículo cerrado. Los niños pequeños, las personas mayores, quienes padecen enfermedades crónicas y las personas dependientes presentan una capacidad menor para regular su temperatura corporal y requieren vigilancia constante durante episodios de esta intensidad.
Las recomendaciones deben convertirse en precauciones reales
El Servicio Canario de la Salud recomienda beber agua de forma frecuente, incluso sin tener sed; evitar el ejercicio físico y la exposición solar en las horas centrales; utilizar ropa ligera; permanecer en espacios frescos y prestar atención a familiares, vecinos o conocidos que vivan solos.
Los primeros síntomas de una afección por calor pueden incluir dolor de cabeza, fatiga, náuseas, vómitos o sudoración intensa. Los cuadros graves pueden provocar desorientación, desmayo, convulsiones y una elevación peligrosa de la temperatura corporal. Ante una emergencia debe llamarse al 112 y trasladar a la persona afectada a un lugar fresco mientras llegan los recursos sanitarios.
En las carreteras, el viento lateral puede afectar especialmente a motocicletas, furgonetas, camiones y vehículos con remolque. Emergencias aconseja aplazar desplazamientos innecesarios en las zonas más expuestas y revisar el estado de las vías antes de iniciar un trayecto.
Una jornada de máxima vigilancia
La prioridad de las administraciones durante este miércoles será evitar incendios, atender las incidencias provocadas por el viento y proteger a la población frente al calor. Los cabildos y ayuntamientos deberán mantener operativos sus recursos de emergencia y ofrecer información actualizada sobre cierres, restricciones o cambios en las condiciones meteorológicas.
Canarias afronta una jornada en la que varios riesgos se superponen. No se trata solamente de soportar temperaturas elevadas. Se trata de proteger vidas, impedir que una negligencia provoque un incendio y reducir desplazamientos o actividades que puedan terminar en una emergencia.
La prudencia ciudadana será tan importante como el despliegue de los servicios públicos. Con Gran Canaria en alerta máxima, La Gomera bajo alerta por viento y varias islas expuestas al riesgo forestal y costero, el archipiélago entra en uno de los días más delicados de este episodio meteorológico.



