La Gomera pasa a situación de alerta

El Gobierno de Canarias ha elevado a alerta por viento la situación en la isla de La Gomera ante la previsión de rachas que podrán alcanzar o superar los 90 kilómetros por hora. La medida entrará en vigor a las 00:00 horas del miércoles 5 de agosto y supone un aumento del nivel de activación respecto a la prealerta que permanecía vigente en el conjunto del archipiélago.

La decisión ha sido adoptada por la Dirección General de Emergencias a partir de la información facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología y otras fuentes disponibles. La activación se realiza en aplicación del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos, conocido como PEFMA.

El ámbito territorial de la alerta se limita a La Gomera. En el resto de Canarias continuará la situación de prealerta por viento, debido a que también se esperan rachas fuertes o muy fuertes en distintas zonas del archipiélago, aunque con menor intensidad que la prevista para la isla colombina.

La actualización obliga a reforzar la atención sobre la evolución meteorológica durante las próximas horas. La alerta no implica que vaya a producirse necesariamente una emergencia grave, pero sí identifica unas condiciones capaces de generar incidencias y exige que administraciones, servicios operativos y población adopten medidas de prevención.

Rachas especialmente fuertes en medianías

La previsión apunta a viento del nordeste de intensidad moderada, con intervalos fuertes en las vertientes sureste y noroeste de las islas de mayor relieve. En La Gomera se esperan rachas ocasionales muy fuertes que podrán alcanzar o superar los 90 kilómetros por hora.

Las zonas con mayor exposición serán las medianías del sur, este y oeste de la isla. El episodio también podrá afectar de forma más localizada a áreas del litoral sur. Las condiciones del terreno gomero, marcado por barrancos, laderas y cambios bruscos de relieve, pueden favorecer aceleraciones del viento en determinados puntos.

Estas rachas pueden ocasionar la caída de ramas, desplazamiento de objetos que no estén correctamente sujetos y dificultades para circular, especialmente en carreteras expuestas. También pueden complicar trabajos en el exterior y actividades que requieran el uso de estructuras ligeras, grúas, andamios o elementos susceptibles de ser desplazados.

La información oficial no anuncia cierres generales de carreteras, puertos o instalaciones públicas. Cualquier medida adicional dependerá de la evolución real del fenómeno y de las decisiones que adopten las autoridades competentes en función de las incidencias registradas.

El resto de las islas seguirá en prealerta

Aunque La Gomera concentra el nivel más alto de riesgo, el viento también podrá alcanzar intensidades relevantes en otras islas. La previsión contempla rachas de entre 70 y 80 kilómetros por hora en las cumbres de El Hierro, en la zona de El Paso y en áreas elevadas de La Palma.

En La Palma, el viento podrá extenderse además hacia zonas más bajas de la vertiente oeste de Cumbre Vieja. En Tenerife y Gran Canaria se esperan rachas fuertes en las vertientes sureste y oeste, además de las cumbres grancanarias.

En Lanzarote y Fuerteventura, las rachas intensas serán menos probables y, en principio, de menor fuerza. Aun así, la permanencia de la prealerta en toda Canarias aconseja seguir las actualizaciones oficiales y evitar comportamientos que puedan aumentar el riesgo.

La situación coincide además con una prealerta por fenómenos costeros declarada para El Hierro, La Gomera, La Palma y determinados litorales de Tenerife y Gran Canaria. En algunos sectores se prevé viento de fuerza 7 y oleaje combinado que podrá alcanzar o superar los dos o tres metros, lo que incrementa la necesidad de prudencia en zonas próximas al mar.

Recomendaciones para reducir riesgos

La Dirección General de Emergencias ha instado a la población a seguir sus consejos de autoprotección. Entre las medidas básicas se encuentra retirar o asegurar macetas, toldos, mobiliario y cualquier objeto situado en balcones, azoteas o patios que pueda caer o ser arrastrado por el viento.

También resulta aconsejable alejarse de muros, árboles, carteles, cornisas y construcciones en mal estado, así como extremar la precaución al conducir. Las ráfagas laterales pueden afectar especialmente a motocicletas, vehículos altos y desplazamientos por carreteras abiertas o zonas elevadas.

Las actividades en el mar y en espacios expuestos deben valorarse con especial prudencia. La combinación de viento fuerte y oleaje puede generar condiciones peligrosas incluso cuando el estado del tiempo parezca estable desde tierra.

El Gobierno mantendrá el seguimiento del episodio y podrá modificar el nivel o el ámbito territorial de la alerta si cambian las previsiones. Hasta entonces, la principal recomendación es consultar canales oficiales, atender las instrucciones de las autoridades y llamar al 112 únicamente ante una emergencia real.